Experiencia de una joven de los Campos de Trabajo «Regina Mundi ´09»

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Me gustaría empezar dándole gracias a Dios por haberme traido a esta Casa, a la cual nunca hubiera pensado que fuera a pasar más de un día, debido al respeto que me ocasionaba. Es por ello, que mis sentimientos a lo largo del Campo de Trabajo han variado bastante; desde querer irme los primeros días hasta al punto de desear pasar otra parte del verano cuidando y recibiendo tanto de todas las personas que forman Regina Mundi.

Conforme pasaban los días me iba dando cuenta de la presencia de Dios en esta Casa, cómo cuidaba a estas personas y cómo iba cuidando a los voluntarios, dándonos las fuerzas necesarias para llevar a cabo este trabajo con amor y alegría.

Un pilar fundamental han sido las hermanas de esta casa; conocer su forma de vida, su carisma y su confianza absoluta en Dios se refleja en la forma de tratar a estas personas y en la forma de afrontar el día a día, que muchas veces no es fácil. Esto es lo que hace de Regina Mundi una gran familia, y es lo que ha hecho que fuera sintiendo lo mismo conforme pasaban los días, queriéndolos y compartiendo sus vidas hasta hacerlas parte de la mía, ya que jamás pensé que me pudiera emocionar al hablar con Yoni o que disfrutara tanto viendo a «ancianitos» echándose agua.dsc03642

En fín, lo que tengo claro es que Dios se hace visible en cada rincón de esta Casa: Hermanas, Eucaristía, oraciones en la capilla para pedir fuerzas y dar gracias al final del día, en los voluntarios que han vivido conmigo este campo de trabajo, en los agradecimientos al lavar o dar de comer a alguien, e inclusive en aquellas situaciones en las que por ningún lado piensas que está Dios por «hartas» o cansinas que parezcan…

Es por todo ello, por lo que le doy gracias a Dios, por haberme enseñado otra realidad distinta a la que estoy acostumbrada a vivir, dándome esta oportunidad de vivir con y para estas personas.

dsc03696Ha sido una experiencia «muy grande» y que verdaderamente engancha, pienso que es necesaria para cualquier persona, en especial para un cristiano, para llegar a conocer más y mejor el Reino de Dios, que aunque creamos que sabemos bastante siempre nos quedarán cositas…

Como hemos visto en algunos documentos, no podemos negar que ésto es «una extraña felicidad».

Muchas gracias Regina Mundi!!

María Villafuerte Caraballo
Julio, 2009.