Pepe Carballido, voluntario en Regina Mundi, comparte sus reflexiones como voluntario

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Pepe Carballido, voluntario de Regina Mundi, la Casa de la Institución en Sevilla, comparte su testimonio en esta casa: «No hay que aprobar un examen, ni pasar unas pruebas, ni estar respaldado por determinados estudios académicos o universitarios, ni tener unos determinados conocimientos en materias especiales, para aspirar a ser voluntario, en este caso de Regina Mundi.
¿Qué hace falta entonces? ¿Todo el mundo vale?. No, todo el mundo no vale, pero lo que se requiere es algo fácil que todos podemos lograr y está al alcance de nuestra mano,algo simple y sencillo, aunque parezca dificil y complicado en ocasiones. Solo hace falta voluntad, entrega, alegría, optimismo y amor al semejante, y por supuesto nada de pesimismo ni sentido derrotista.

Los voluntarios venden alegría, ofrecen ayuda, reparten esperanza, empujan hacia arriba el ánimo y la moral de los demás, por eso no pueden ser pesimistas ni derrotistas, y los problemas y dificultades que cada uno tenga, deben quedar aparcados mientras se realizan las misiones propias del voluntariado.
Los voluntarios de Regina Mundi entendemos bien algo de esto, pues diariamente vemos como nuestros problemas quedan devaluados y disminuidos, al comprobar que otros hermanos nuestros acogidos en esta Institución, estan afectados por dolencias y causas varias con un índice muy alto de incapacidad, pero que sin embargo tienen unas ganas de vivir enormes y envidiables, con un espíritu alegre, comunicativo y sociable.carballido2
Ante esto pensamos «Estos son problemas de verdad y no los nuestros». Te notas mal al sentirte egoista pensando en uno mismo, sin llegar a comprender en su total amplitud, que los que te rodean tienen muchisimos mas problemas y de mayor magnitud que todos los nuestros. Esto me hace recordar aquella fábula que aprendimos de niño y que empezaba diciendo, «Cuentan de un sabio que un dia…».
Por eso tenemos que dar gracias a Dios por tener, al menos, nuestras facultades hábiles, para poder ayudar al los demás, por tener en Regina Mundi, unos amigos convertidos en parte de nuestra familia, por sentir el cariño y la amistad que ellos nos dan, porque son ellos en definitiva los que nos aportan la alegría de hacer que nos sintamos útiles y valederos para generar paz y felicidad a los demás. Gracias, Dios mio, porque no es poco todo esto que Tú me das.
Es curioso, porque creemos que los voluntarios vamos a Regina Mundi a dar ayuda aportando algo útil, y ciertamente es así, pero la realidad es que lo recibido es mucho mas que lo que damos, pues ellos nos ofrecen su abnegado ejemplo,su testiminio, su fortaleza y paciencia, aparte de su amistad. Además estas personas amigas nos enseñan como hay que llevar la Cruz que a cada uno nos toca llevar en la vida, y como admitir y adaptarse a su situación.
Nuevamente pedimos a Dios, que esos requisitos mencionados anteriormente para ser voluntarios, nunca nos falten, pues humildemente reconozco que no siempre están en alza, pero con su ayuda los iremos mejorando cada dia.
carballido1Cuando los voluntarios salimos de Regina Mundi con nuestro deber y compromiso cumplido,vamos más contentos y felices que cuando llegamos y si teníamos algún problemilla, ya se ha evaporado. O dicho de otra manera, que R M nos cura de cualquier mal que de ánimo nos aqueje, pues actua como bálsamo mágico que cura nuestras dolencias del alma y nos permite enfocar nuestras vidas, con un impulso mas positivo y eficaz.
Moraleja: Hay que ir a regina Mundi, cuanto más mejor, para recibir esta medicina milagrosa. No dejes de tomarla. No la receta el seguro, pero es SEGURO que te cura».